Es tan difícil encontrar algo que me interese leer. Y después, cuando algo llama mi atención, es difícil que me satisfaga o que mantenga mi interés.
Me gusta la fantasía urbana y el drama. No me gustan las historias de época, las operas espaciales, la alta fantasía, las historias de soldados, las historias de mafiosos, las historias de vampiros y hombres lobo. Tampoco me gustan las historias en las que el autor se concentra demasiado en un solo aspecto de la novela; a veces se concentran tanto en la crítica social que se olvidan de los personajes, a veces se concentran tanto en los personajes y sus vidas que se olvidan de contar una historia; no hay balance. También están los que se concentran demasiado en los aspectos negativos de las cosas o que se esfuerzan demasiado por sorprender al lector.
No está mal sorprender al lector, pero a veces los giros y giros dejan ver que la única intención del autor es romper cierta visión y se acabó, lo demás ya no importa.
No sabré mucho, pero sé muy bien lo que me gusta, y lo negativo no es lo mío; pero tampoco me gusta lo totalmente positivo. No me siento satisfecho cuando todo termina bien ni cuando todo termina mal. Para algunos autores, ser real se traduce en presentar una sorprendente cantidad de problemas ocurriéndole al mismo tiempo o sucesivamente a un personaje y no hay nada positivo ni divertido acerca de su vida, todo acaba mal, se queda solo o se muere, no sé… ser real y ser trágico pareciera ser lo mismo para ellos.
Me molesta que casi nadie con capacidad quiere hacer algo sencillo pero bien elaborado, los que pueden escribir bien se van por lo difícil, intrincado, en un mundo personal, con la intención de hacer crítica social, lleno de prosa floreada; a mí qué me importa cómo se siente la tierra bajo los pies de no sé quién, mejor dime su color de cabello y qué está pensando, no me interesa si frente a él caen las hojas de los árboles, no me importan los movimientos que hacen en el aire ni el ruido, si apenas audible, que hacen contra el pavimento, que si su sombra se alargaba y no sé qué… ¡era un día soleado, punto!
Tengo un problema con la ambientación, a mí no se me da muy bien porque siento que es información que está de más; no puedo, en mis propios trabajos, notar la línea entre suficiente y demasiado. Los ejemplos que tengo caen, para mí, en demasiado; y aunque intenté hacerlo alguna vez, no me gustó. No me gusta explicar tanto el ambiente; o hacía frío o hacía calor, o hacía viento o no, había árboles, sí, pero no tengo qué especificar la especie ni la cantidad, son árboles, si acaso puedo mencionar el color de las hojas y el volumen de las copas para dar a entender la época del año, ¿pero qué más da si ondulan en una dirección o en otra?, a menos que la dirección del viento sea relevante, no sé, una cometa le pega en la cara al personaje idiota que está viendo los árboles, entonces no tengo por qué mencionar la maldita dirección del viento. Para mí, la ambientación exagerada es una excusa para aumentar la longitud de un texto, no es informativa ni me ayuda a sumergirme en la historia, me marea y ya, es prosa floreada en su máximo, es como un orgasmo de prosa floreada.
Luego están los diálogos, los diálogos forzados. A menos que el personaje sea un instruido pretencioso o simplemente esté desconectado de la realidad, no tiene motivos para expresarse como si estuviera dictando una carta formal. Cada vez veo más adolescentes drogadictos y fiesteros hablando así en historias, ¡prostitutas hablando así!, ¡la señora del mercado hablando así!
Sólo quiero leer algo sencillo, divertido, con gente común con problemas comunes y algunos no tan comunes, sin necesidad de que intervenga el ejército, el gobierno, la mafia, algún ser sobrenatural (a menos que sea fantasía urbana, shh). Sólo quiero que me cuenten una historia interesante, no que me digan qué pensar; que me hagan reflexionar está bien, pero se nota cuando alguien trata de adoctrinarte.
Y Chemistry ya va a terminar… y Kate intentará presentar la versión corregida a alguna editorial. Lo cuál es genial por ella pero pésimo para mí a menos que aprenda a comprar cosas por Internet… me caería de maravilla mudarme a la capital también por eso, sería más fácil y barato ordenar cosas.
Sólo quiero algo para leer, no he dormido y estoy aburrido… no dormir me vuelve hiperactivo y me hace dar vueltas… por eso escribí tanto y probablemente no tenga mucho sentido después.
Hola!
ResponderEliminarHe leído tu entrada y concuerdo en algunas cosas sí, y en algunas cosas no tanto.
Quieres algo sencillo y divertido? Te recomiendo dos libros, que puedes encontrar en Internet fácilmente y descargarlo (Ocupan poco espacio y la traducción es muy buena). Ellos son: Cazadores de Sombras y Los Juegos del Hambre. Ambos son una trilogía.
Hola ke tal?
ResponderEliminarVaya ke concuerdo contigo en algunas cosas ke me molestan demasiado cuando leo!
Primero es cuando se cargan con la crítica social.. lo detesto! Y lo otro lo diálogos de adorno ke resultan tan falsos …
Y a mi tbm me gustan los historias sencillas, reales y no necesariamente trágicas…
(Bueno tbm me gusta el terror y la ciencia ficción, y de fantasía urbana mmmmm ps nose si habre leído algo asi. ) Ajaaja…
Sobre historias sencillas y en primera persona te recomendaría: Un beso de Dick. De Fernando Molano.
Es bastante simple, quizás te guste. O quizás ya lo leíste y no te gusto jaja XD.. la cosa es que cuando lo leí me acordaba de Screw!
Tbm te recomendaría Drawing Blood de Poppy Z brite.
(Aunque kizas te moleste el temita fantasmal y las muchas descripciones de sensaciones q tanto le gustan a la autora.(q porcierto, a mi me encanta)(ah! y no hay vampiros ni hombres lobos, solo chicos normales y un poco traumados…)
Y en Drawing Blood la historia puede resultar un poco plana, (ke es la gran critica al libro -__-) pero para mi simplemente es una historia sin pretensiones y la gracia esta en los personajes.
Eso, saludos y ojala pronto publiques un capitulo de Samuel q en amor yaoi pedimos a grito. PORFAVOR! T.t
Bye!